Que la música es universal y conjuga especialmente bien con el verbo compartir lo prueba este nuevo proyecto donde la cantante portuguesa Dulce Pontes, para celebrar sus 30 años de carrera musical, se reúne con dos amigos que también cumplen idénticos años de carreteras, vuelos, escenarios y conciertos: el  polifacético guitarrista malagueño Daniel Casares y la fantasía cubana del contrabajista Yelsy Heredia.

Un elegante espectáculo, sencillo y luminoso, que surge de lo mejor y más exitoso del repertorio de la diva portuguesa, especiado y sazonado para la ocasión con un buen puñado de canciones de diversos compositores, que poco a poco, a base de un cuidadoso proceso de destilación han ido desnudándolas de la prosa superflua para lograr rozar el alma poética de cada pieza hasta hacerlas suyas: Amalia Rodríguez, Camarón de la Isla, Chavela Vargas, Elis Regina, Manuel Alejandro, Federico Britos, Enrico Caruso, Ennio Morricone serán, entre otras, las piedras filosofales de un repertorio tan ecléctico como difícil de encorsetar en un género concreto, y esta es precisamente la señal inequívoca de que, después de estos estos treinta años, han logrado un camino original y único.

Este espectáculo es el resultado de un proceso de purificación, donde se busca ofrecer la canción con los elementos imprescindibles para llegar a la esencia de la emoción primera en que se componen: evocar el brillo de la amistad sincera, los fugaces pero intensos encuentros en los ensayos improvisados, en las salidas
previas a los grandes conciertos o en las noches sin fin de risas, confidencias y alegrías. Esa será la suerte del espectador que desde su butaca –si es que puede resistirse a estar sentado– se sentirá cómplice en todo momento del viaje y lo sentirá como una actuación íntima e inolvidable.


FORMACIÓN
Dulce Pontes – Piano y voz –
Daniel Casares – Guitarra –
Yelsy Heredia – Contrabajo –